El distinto enfoque del amor en la pareja

Por Roberto López Barradas

 

En días pasados se celebró una de las fechas que tiene un gran significado para todas las parejas: el día del amor y la amistad. Es una ocasión especial para mostrar todo el amor que sentimos por nuestra pareja a través de múltiples formas que van desde los detalles, obsequios, citas románticas, en fin, es una fecha en la que parece fluir de manera especial el amor.

Pero, ¿qué pasa cuando el amor no es considerado desde una misma perspectiva o enfoque por parte de las mujeres y los hombres? Cuando parece como si fueran de distintos planetas y entonces surgen las diferencias, el desencanto, la desilusión, la frustración y en ocasiones hasta el rompimiento, por no poder encontrar un punto medio entre la dimisión de pensamiento.

Tenemos que empezar por considerar el hecho de que los hombres y las mujeres son diferentes por naturaleza. Por lo general nos sentimos frustrados o enojados con el sexo opuesto porque hemos olvidado esa verdad. Esperamos que el sexo opuesto sea más como nosotros. Deseamos que “quieran lo que queremos y sientan lo que sentimos”. Suponemos erróneamente que si nuestros compañeros nos aman, reaccionarán y se comportarán de cierta forma, la forma en que reaccionamos y nos comportamos cuando amamos a alguien.

>Las buenas intenciones no son suficientes.

Enamorarse es siempre algo como mágico, casi parece eterno, como si el amor durara intacto para siempre. Creemos ingenuamente que de alguna manera estamos exentos de los problemas que aquejaron a otras parejas, libres de la posibilidad de que el amor se desvanezca, seguros de que estamos destinados a vivir felizmente para siempre.

Pero cuando el amor cede y la vida diaria comienza a imponerse, los hombres siguen esperando que las mujeres piensen y reaccionen como hombres y las mujeres esperan que los hombres sientan y se comporten como mujeres.

couple-260899_1280

Aún con las mejores y más afectuosas intenciones, el amor va cambiando o en su caso muriendo. De alguna manera los problemas se abren camino. Los resentimientos toman cuerpo. La comunicación se interrumpe. La desconfianza crece. Surgen el rechazo y la represión. Se pierde la magia del amor. Nos preguntamos: ¿Cómo sucede? Por qué sucede? ¿Por qué nos sucede a nosotros?

Cada día millones de personas buscan un compañero a fin de experimentar ese especial sentimiento de afecto. Cada año millones de parejas se unen en amor y luego se separan dolorosamente por haber perdido ese sentimiento afectuoso. De cuantos son capaces de mantener el amor el tiempo suficiente para casarse, sólo cincuenta por ciento permanece casado. De aquellos que permanecen juntos, posiblemente otro cincuenta por ciento no se siente realizado. Permanecen juntos por lealtad y obligación o por miedo a tener que volver a empezar.

Cuando los hombres y las mujeres son capaces de respetarse y aceptar sus diferencias, el amor tiene entonces la oportunidad de florecer.

Los dos errores más comunes que cometemos en las relaciones son:

  1. Un hombre trata de cambiar los sentimientos de una mujer cuando ella esta perturbada. El trata de arreglarlo todo y ofrece soluciones que invalidan los sentimientos de ella. Una mujer trata de cambiar el comportamiento de un hombre cuando éste comete errores. Ella se convierte en una especie de comisión de mejoramiento del hogar y ofrece críticas y consejos no solicitados.
  2. Los hombres se meten en sus cuevas y las mujeres hablan. Los hombres para sentirse mejor, se meten en sus cuevas para resolver sus problemas solos. Las mujeres para sentirse mejor, se reúnen y hablan abiertamente de sus problemas.

Esperar que un hombre que se encuentra en su cueva se abra, se muestre sensible y afectuoso en forma instantánea es tan poco realista, como esperar que una mujer que se encuentra perturbada se calme y razone de inmediato.

Resulta tan erróneo esperar que un hombre este siempre en contacto con sus sentimientos afectuosos, como esperar que los sentimientos de una mujer sean siempre racionales y lógicos. 

Dios hizo diferentes al hombre y a la mujer, en un principio varón y hembra los creó según el libro de Génesis, en el que declara: “Y dijo Dios: no es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea.”

Debemos aprender a vivir y a amar con todo el corazón a nuestra pareja, tal y como es, con sus defectos y virtudes, porque eso es lo que la hace perfecta para nosotros. Siempre teniendo en cuenta que el amor todo lo puede, todo lo espera, todo lo soporta; anteponer sobre todas las diferencias y problemas, la preeminencia del amor. Dios nos ha dado la capacidad de amar, porque el nos ama.

Por último quiero compartirle un hermoso versículo del libro de cantares 8:6 que dice: “Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor.”

¿Qué tanto te gustó lo que leíste?


Abogado con maestría en Derecho Constitucional, Abogado del DIF de Xalapa, Enlace administrativo de Liconsa, Secretario Particular del alcalde de Banderilla, Oficial del registro civil de Banderilla, Oficial del registro civil de Emiliano Zapata y Asesor en la coordinación estatal de juntas de mejoras⁠⁠⁠⁠.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s