Aristegui, la libertad de expresión y la agenda de los poderes fácticos

Themis y Deucalión

por Luis Miguel Rodríguez Alemán

 

En lo personal, Carmen Aristegui siempre me ha parecido una excelente periodista. A muchos les podrá gustar o no su estilo, pero es una mujer que ha logrado poner de rodillas con sus investigaciones periodísticas, al sistema político de nuestro país. El de ella es un periodismo diferente, que al igual que muchos otros grandes representantes del género de investigación en México, no se limita a comunicar noticias, va más allá en busca de la nota, y durante su carrera profesional nos ha regalado verdaderas joyas de investigación que le han valido a ella y a su multi-premiado equipo de investigación el reconocimiento nacional e internacional.

El problema es que en el pasado reciente, Aristegui ha enfocado todas sus energías a un solo tema en particular, un tema que la obsesiona, y que le ha llevado en ocasiones a perder la objetividad que cualquier periodista debe buscar: Enrique Peña Nieto.

Todos los mexicanos deberíamos estar interesados por lo permite, por lo que hace, cómo lo hace y lo que deja de hacer nuestro Presidente. Es más, el rigor periodístico con el que se mide al jefe de las instituciones en nuestro país es por demás importante en la consolidación de la democracia, pero en este ultimo sexenio golpear al Presidente parece un tema de consigna, de linchamiento mediático, pareciera por momentos una estrategia concertada con mucha inteligencia.

Y es que nadie puede justificar el escandaloso caso de la “Casa Blanca”, donde quedó expuesta la grosera utilización del tráfico de influencias en beneficio personal del Presidente, o el mal manejo que hubo por parte de su Gobierno en el caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, o la omisión cómplice en la que ha incurrido respecto al tema de los Gobernadores, claramente señalados por actos de corrupción. En la percepción general, los escándalos de los Pinos acontecen unos a otros y pareciera no haber una sola semana en la que la figura presidencial no se encuentre bajo el ojo del huracán mediático, a veces justificada o injustificadamente.

La pregunta obligada sería: ¿realmente ha sido un Gobierno tan desastroso como la opinión pública lo percibe?

Antes de que iniciara este sexenio, el tema central de la agenda de los analistas políticos giraba en torno a la urgente necesidad del país, de lograr los acuerdos y los consensos que le permitieran alcanzar las famosas “reformas estructurales”. Llegó Peña Nieto y el famoso “Pacto por México” y, con ellos, por fin llegaron las reformas; sin embargo, pareciera que, a pesar de lo mucho que se presumieron como el mayor logro de esta administración, también acabaron por ser su peor maldición.

facticos

Y es que analicemos punto por punto; se logró aprobar la Reforma Educativa, que claramente se opone a los intereses del sindicato más numeroso de América Latina, el magisterial. Una reforma que les quitó el manejo de la asignación de plazas, de promociones, de sus comisiones sindicales, una reforma que los evalúa, pero también una reforma que pega, en lo económico, a los líderes sindicales al arrebatarles muchas de las prebendas que gozaban debido al manejo laxo de la educación en el país. Era de esperarse que la parte más radical de este gremio reaccionara en contra de esta reforma.

Luego, y a pesar de lo mucho que se especuló al respecto, también se logró aprobar la Reforma en Telecomunicaciones, misma que permitió desaparecer las largas distancias telefónicas en el país, afectando considerablemente los ingresos del monopolio TELMEX, dicho sea de paso, de uno de los hombres más ricos del mundo y que, de igual forma, reguló el mercado creando un órgano independiente que limita considerablemente a los monopolios en el ramo, fomentando la apertura a nuevas inversiones en este sector. Esta reforma que nos permite tener contratos celulares sin plazos forzosos, que nos brinda la oportunidad de cambiar de compañía celular con nuestro mismo número en cuestión de horas, no solo impactó directamente en los ingresos del señor Slim, también ha ido en contra de las dos grandes televisoras, al licitar dos nuevas cadenas de televisión abierta, que próximamente estarán compitiendo por la audiencia con el duopolio televisivo. También era de esperarse una reacción por parte de ellos, quienes controlan una gran parte de los medios de comunicación en el país.

Ya hablamos del sindicato más numeroso de América Latina, ahora hablemos del sindicato que más recursos maneja en el país, el sindicato de PEMEX, que ante la cuestionada Reforma Energética y ante la inminente entrada de empresas internacionales al mercado petrolero del país han visto amenazado su control económico y político que detentaban sobre la paraestatal.

Finalmente, podemos hablar de la que probablemente sea una de las propuestas más costosas en términos políticos para el Presidente Enrique Peña Nieto, una propuesta que lo ha confrontado recientemente con unos de los poderes fácticos de mayor poder e influencia en el país, la Iglesia Católica. Desde los pinos, este año se lanzó la propuesta de una reforma que permite a las personas del mismo sexo casarse de manera libre en todo el territorio nacional; al respecto, la respuesta del clero ha sido furibunda.

Probablemente, el mayor pecado del Presidente haya sido no prever que todos estos grupos de poder, a los que directa e indirectamente afectarían sus reformas, se defenderían y buscarían hacerlo recular; pero la Presidencia ha mantenido su postura y ha decidido no dar un paso atrás en ninguna de estas reformas, entonces el siguiente paso obligado de los grupos fácticos sería desacreditarlo a tal grado que las reformas no se sostengan en el traslado de poder sexenal.

Esto puede sonar, a todas luces, como una teoría de conspiración de esas que tanto detesto, pero no sería para nada descabellado que los poderes fácticos que tanto poder y tanto recurso manejan en este país empujaran, desde las sombras, una agenda mediática que les permitiera desgastar tanto la figura del actual Presidente para lograr echar abajo las reformas que sin duda les afectan.

Al principio del texto hago referencia a Carmen Aristegui por una sencilla razón: ella es el personaje más visible de la voz opositora al régimen desde los medios de comunicación y, en el ejercicio de la libre expresión, ha sido ella quien ha asestado los golpes más contundentes en contra del actual gobierno. Su trabajo de investigación más reciente da muestra de una clara intención de exhibir a la figura presidencial a como dé lugar. Por lo menos así lo perciben quienes cuestionan a la periodista, sobre su silencio en temas similares con personajes políticos afines a su ideología.

La libertad de expresión es un derecho tan importante que en nuestro país debe ser cuidado por encima de posiciones personales. Por ejemplo, en lo personal, creo que un gobierno que ha mantenido la inflación más baja de la historia (2.13% a finales de 2015, según datos de BANXICO), que ha generado empleos por encima de la meta establecida, o que ha mantenido un crecimiento económico sostenido a pesar de la enorme inestabilidad de los mercados internacionales, no merecería ser juzgado tan severamente, pero sin duda es mi opinión, y puedo o no tener razón. Habrá sin duda muchas voces, mucho más calificadas que afirmen lo contrario.

De igual forma, en estricto respeto a la libertad de expresión, valoro mucho las voces que señalan a este gobierno por las enormes fallas en materia de derechos humanos y corrupción, y mi postura no pretende justificar o calificar como positiva la gestión de la actual administración porque, a todas luces, ha sido un desempeño muy mediocre; aunque creo que en el trasfondo de los reiterados ataques a la figura presidencial existe una clara intención de desgastarla hasta el punto de hacer insostenibles las reformas, mismas que considero deben sobrevivir la barrera sexenal por los beneficios que pueden arrojar a los mexicanos a mediano y largo plazo.

Cada quien tendrá su opinión al respecto, y como toda opinión debe ser respetada, estés de acuerdo o no, por mi parte dejo este análisis para el debate y la construcción de acuerdos y consensos.

¿Qué tanto te gustó lo que leíste?


Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana, fundador de plumasprogresistas.com, Presidente Estatal de la Agrupación Política Nacional Ala Progresista en Veracruz y colaborador del Director de Educación Tecnológica en Veracruz. Facebook: facebook.com/lmaleman – Twitter: @RodrguezAleman

 

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