¿Y si prohibimos la prostitución?

Alea Iacta Est

Por Raúl Rodríguez Brito

“La santa ley de Jesucristo gobierna nuestra civilización; pero no la penetra todavía. Se dice que la esclavitud ha desaparecido de la civilización europea, y es un error. Existe todavía; sólo que no pesa ya sino sobre la mujer, y se llama prostitución.” – Victor Hugo, fragmento del libro “Los Miserables”

Cuánto se ha hablado a lo largo de los años sobre este tema, si legalizarla o no hacerlo, si se hace por placer, por necesidad o por obligación —aunque en este caso se denominaría proxenetismo o prostitución forzada—, todo depende de las personas que ofrecen el servicio, aunque para la sociedad no importa el por qué ya que a todas, por lo regular se les atañe el título de “suripantas” a pesar de que en muchas ocasiones las personas no saben el por qué realmente están ahí. Lo cierto es que en muchos países esta “profesión” está completamente prohibida, en tanto que en otros hasta se rige bajo determinada legislación.

En nuestro país, estados como Aguascalientes, Baja California Sur, Chiapas, Coahuila, Colima, Durango, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nuevo León, Querétaro, Sinaloa y Zacatecas, en sus respectivas Leyes de Salud estatales regulan el ejercicio de la prostitución; mientras que en el estado de Veracruz contamos con la “Ley Relativa a la Prostitución y de Profilaxis Social” publicada el 12 se enero de 1943. Dicha ley JAMÁS ha sido reformada y no ha sido derogada, sin embargo no sabemos a ciencia cierta si la prostitución en este estado se apega completamente a lo establecido en ella.

A nivel mundial, en el año 2003, Escocia le encargó a la Universidad de Londres un análisis integral acerca de las distintas políticas de prostitución en diversos países del mundo, dejando fuera a aquellos en que la prostitución era 100% penada; países como Australia, Irlanda, los Países Bajos y algunos otros fueron estudiados, los resultados confirmaron que en países en donde la prostitución está legalizada o regularizada existen consecuencias drásticas como el aumento de la industria del sexo en todas sus facetas, el involucramiento del crimen organizado en esta industria, un increíble aumento en la prostitución infantil y en la trata y el tráfico de mujeres y niñas y finalmente, un incremento bastante considerable en la violencia contra las mujeres.

En ese mismo año, Janice G. Raymond, codirectora ejecutiva de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas (CATW por sus siglas en inglés) presentó un documento titulado: “Diez razones para no legalizar la prostitución”. En dicho documento afirma que en dado caso que la prostitución se legalice, sería como darle un regalo a los proxenetas y traficantes ya que se promovería el tráfico sexual, y por lo tanto no existiría un control sobre la industria, por lo cual esta se expandiría, aumentando así la prostitución clandestina, ilegal y de calles, llegando también a promover la prostitución infantil, a desproteger más a las mujeres y por ende, incentivar a más hombres a comprar mujeres, logrando así un entrono social mucho más aceptado y permisible, así como mayor “oferta” y por consiguiente, mayor “demanda”. Asimismo, afirma que legalizar esta práctica no ayudaría a promover mejoras de salud en las mujeres y finalmente, el motivo más importante por el cual no se debería legalizar es debido a que a un gran número de mujeres que están dentro de la prostitución no les gustaría que sucediera.

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Y es que realmente, lo único que están provocando al tratar de legalizar esta práctica es incrementar la trata de personas, en específico la referente a la explotación sexual comercial infantil y la prostitución forzada, de la que son víctimas la mayor parte de las niñas y mujeres.

Sin embargo, no todo son malas noticias, hay un panorama esperanzador en el futuro de la prohibición de la prostitución y es que en Suecia, desde el año 1999 se le ha dado un giro de 180 grados al asunto.

En ese año, con la reforma a la ley sobre prostitución del país, —la cual indica que “la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños. Es reconocida oficialmente como una forma de explotación de mujeres, niñas y niños, y constituye un problema social significativo… la igualdad de género continuará siendo inalcanzable mientras los hombres compren, vendan y exploten a mujeres, niñas y niños prostituyéndoles”—; se logró hacer que el cliente fuera quien pagara la multa (de entre mil y tres mil euros) en lugar de el trabajador o trabajadora sexual —como sucede en muchos países—; y está garantizado que en dicho país no pelearon por pelear, ya que los resultados fueron contundentes y demostraron que, mientras en países vecinos como Finlandia se traficaban entre 15,000 y 17,000 personas, en Suecia las cifran iban de entre 200 a 400 personas tras la aprobación de la ley.

Pero… ¿Cómo lograron esto? Se preguntará usted, simplemente siguiendo al pie de la letra estos cuatro puntos clave: penalizar la compra de servicios sexuales, despenalizar la venta de los mismos servicios, entregar servicios sociales integrales a aquellas prostitutas que quieran dejar dicha ocupación y educar al público y a los oficiales sobre las causas y consecuencias del comercio sexual.

Sin embargo, como todo cambio, cuando se aprobó el proyecto no hubo mayores cambios en los niveles de prostitución. Al notar esto, las autoridades enseguida comenzaron a estudiar, revisar y analizar cuál era el problema y sí, al igual que en nuestro país, el problema eran las fuerzas de seguridad, estas no estaban pasando multas ya que no concebían que pagar por sexo fuera un delito, por lo cual, se determinó que ellos necesitaban capacitación a profundidad y orientación en lo que el público y la legislatura del país ya comprendían perfectamente… Ver la prostitución como una forma de violencia masculina en contra de las mujeres.

Gracias a esta metodología, finalmente los agentes de policía, las autoridades y la ciudadanía en general comprendieron la problemática, y actualmente más del 80 % apoya el plan para combatir la prostitución; dándose el caso incluso, de que algunos países vecinos han comenzado a imitar este modelo.

Por otra parte, desde aquél lejano 1999, en Suecia no se ha sustituido la prostitución por redes organizadas por Internet y por lo mismo, este país es hoy en día, el mercado menos favorable para la trata y el tráfico de personas. Si bien es cierto que no se ha podido erradicar la problemática por completo, en los primeros años el comercio sexual ha disminuido en dos tercios y la clientela lo ha hecho en un 80 %.

Como ya se mencionó, las fuerzas de seguridad de Suecia han descubierto que la ley sobre prostitución les beneficia, principalmente en el manejo de todos los crímenes sexuales, ya que los habilita para virtualmente erradicar el elemento del crimen organizado, el cual, como ya sabemos es una plaga en países como el nuestro y en muchos otros en los que la prostitución ha sido legalizada o regulada, como es el caso de Australia, específicamente en el estado de Victoria en donde fue creado un sistema de prostíbulos legalizados y regulados y que con la misma rapidez que se crearon, se convirtieron en un nido de crimen organizado, corrupción y otros crímenes de índole sexual. Asimismo, diversas encuestas realizadas a mujeres que se dedican a la prostitución y que trabajan bajo sistemas de legalización y regulación revelan que ellas mismas continúan sintiéndose coaccionadas, forzadas e inseguras en este negocio.

Lo que hizo Suecia en 1999 es un parteaguas a nivel internacional sobre lo que deben hacer los países para erradicar no sólo la prostitución sino todos los delitos de índole sexual; gracias a la iniciativa sueca sobre la criminalización de los clientes de la prostitución se han aprobado reformas y leyes al respecto en países como Islandia, Canadá, Singapur, Sudáfrica, Corea del Sur, Irlanda del Norte (desde 2015), Francia y Noruega. Asimismo, en el 2014 el Parlamento Europeo instó a los Estados miembros a adoptar fórmulas similares y desde entonces, Bélgica, Irlanda y Escocia debaten actualmente proyectos de ley basados en el nuevo abolicionismo.

Este tipo de reformas o de legislaciones son en exceso razonables ya que colaboran en la erradicación de una de las manifestaciones más claras de explotación y degradación de la mujer. Asimismo, considero de suma importancia la prohibición de la prostitución porque, además de la degradación de la mujer y que es una gran fuente de corrupción, crea un vínculo entre esta práctica y la esclavitud sexual, el cual es prácticamente indivisible.

Tal y como lo mencionó en alguna ocasión Kajsa Wahlberg, directora de la Unidad sobre temas de Trata de la policía sueca, “la ley se basa en que es vergonzoso e inaceptable que, en una sociedad con igualdad de género, los hombres obtengan relaciones sexuales casuales con mujeres a cambio de dinero”.

Finalmente está documentado que en países que legalizan o regulan la prostitución, las condiciones laborales de quienes se prostituían no habían mejorado, habían aumentado las exigencias de practicar sexo sin preservativo y les había resultado prácticamente imposible negarse a prácticas sexuales en ocasiones indeseadas.

Los países que legalizan o regulan la prostitución, de acuerdo a las estadísticas, han registrado un incremento importante respecto a la trata y tráfico de personas con fines de explotación sexual, moviéndose los proxenetas a la luz de la legalidad y sin que las leyes de prostitución ni la penalización de la trata y el tráfico de personas fueran suficientes para hacer frente a esta modalidad del crimen organizado.

Por lo tanto le pregunto a usted mi estimado lector, mi estimada lectora, una vez que se ha abierto el terreno y la prueba del éxito ha sido establecida, tendría que ser mucho más fácil convencer a otros de ir por ese mismo camino, ¿por qué no empezar en México? ¿por qué no empezar dejando de ver a las mujeres u hombres en esta “industria” como prostitutas o”güilos” o como simples objetos y verlos como personas?

Considerar a las prostitutas como víctimas de coerción y violencia por parte de hombres requiere que un gobierno y la sociedad en general primero dejemos de ver la prostitución desde la óptica masculina y comencemos a verla desde los ojos de las mujeres.

Es de suma importancia que comencemos a adoptar este modelo nórdico acerca de la prohibición de la prostitución, comenzar a castigar a los compradores y ayudar en todo momento a las víctimas/prostitutas. Sólo así, será que podamos por fin poner un fin a las horripilantes prácticas a las que muchas veces ellas —principalmente— se ven envueltas y comenzar a ver resultados sin precedentes dentro de nuestro país.

Lo que al final hay que tener siempre en cuenta es que no hay que criminalizar exclusivamente a estas mujeres, porque en el fondo los mayores responsables son sus clientes; tal y como lo menciona el escritor y periodista canadiense Victor Malarek en su libro “The Johns: sex for sale and the men who buy it”, “la verdad es sencilla: si no hubiera demanda, la prostitución no existiría. La prostitución no es un problema de la sexualidad femenina, es una creación masculina. Si los hombres alrededor del mundo no demandaran sexo pagado, no habría necesidad de acorralar, quebrantar y someter a millones de mujeres y niñas en esta existencia deshumanizante”.

¿Que tanto te gusto lo que leíste?


Datos del autor:

Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana, orgullosamente orizabeño Twitter: @rarodbrito

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