Soy puro ¿mexicano?

Alea lacta est

Por Raul Rodríguez Brito.

“El amor al país en que uno nació no puede ser obligatorio, sino, al igual que cualquier otro amor, un movimiento espontáneo del corazón” – Mario Vargas Llosa

¿No les ha pasado que sueñan con visitar lugares como Disney, Las Vegas, París, Buenos Aires, Tokio, o cualquier otro sitio fuera de nuestro lindo México? O ¿no han conocido a ese amigo o esa amiga que se cree de otra nacionalidad y presume ser de allá cuando realmente es “más mexicano o mexicana que el nopal”?

Realmente y siendo sinceros, a mi sí, y gracias a Dios he tenido la oportunidad de conocer algunos, sin embargo, ¿por qué el mexicano tiene la necesidad de irse del país a recorrer sitios turísticos famosos cuando dentro del país hay algunos lugares igual de bonitos y quizá hasta mejores? ¿Por qué el mexicano tiene la necesidad de buscar más lo extranjero a lo nacional?

En muchas ocasiones, la gente se enoja al ser llamado malinchista, sin embargo, todos en esta vida hemos sido malinchistas alguna vez; el gusto por la música, el idioma, la moda, el deporte, la comida, las marcas y, en general, la preferencia por grupos que representan formas de vida ajenas a la nuestra, son denominados a veces como actitudes malinchistas. Aunque desde mi punto de vista, se puede tener alguna preferencia extranjera sin ser malinchista, ya que, el mexicano es malinchista por obligación más no por decisión.

Primero que nada debemos explicar el término “malinchista”, para lo cual debemos remontarnos a la época de la conquista, ahí existía una mujer llamada “Malintzin” o mejor conocida como “La Malinche”. Esta mujer sirvió de intérprete a Hernán Cortés a fin de poder comunicarse con los habitantes de nuestro país. Por consiguiente, el término “malinchista” se deriva de ella gracias a que se le considera una traidora, ya que, se dice, favoreció a los españoles.

Así pues, podríamos decir que el malinchismo es la traición y la devaluación de lo propio. Esto tiene que ver también con un rechazo hacia la identidad nacional y el sentido de pertenencia del mexicano, sin embargo, ¿qué podemos decir sabiendo que nuestro país desde hace muchísimos años ha tenido una pluriculturalidad inmensa debido a los sucesos históricos tanto del país como del mundo?

Debemos recordar, como ya se mencionó, la época de la colonia en la cual llegaron los españoles con sus mujeres, los hombres, su cultura, su religión, ¿y  qué pasó? Cambiaron la ideología de pueblo mexicano.

Posterior a esto la intervención francesa nos trajo obviamente franceses pero junto con ellos venían belgas, ingleses, alemanes, más españoles, portugueses y demás; después de esto el emperador Napoleón nos manda a Maximiliano de Habsburgo, un austriaco que viene con todo su séquito de personas y con más tropas de los países ya citados.

Años después nuevamente será la llegada de los ingleses, que esta vez traerían un fenómeno que cambiaría parte de la vida y del pensamiento del pueblo mexicano… el fútbol. Asimismo entre todos estos años, la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Civil Española, trajeron consigo a muchísimas personas extranjeras principalmente los españoles y con esto llegando también personas de todos los países arábigos.

En fin, llegaron una gran cantidad de extranjeros, por lo cual reitero, es difícil que el pueblo mexicano pierda esta mentalidad de malinchista debido a que desde sus inicios su mentalidad ha sido corrompida por la de otros países y sus culturas han cambiado radicalmente el idioma, la religión, la vestimenta, los deportes, la educación, las tradiciones, etc. Todo en México ha sido completamente externo al país o ¿acaso existe alguien todavía que idolatra a Quetzalcóatl, Tláloc? ¿A Huitzilopochtli o Tezcatlipoca? ¿A Kukulcán? ¿Alguien que hace sacrificios de sangre para ellos?

Yo no considero que esté mal ser malinchista. Al contrario está muy bien ¿por qué?, porque al fin y al cabo toda nuestra vida el país ha sido malinchista, siempre hemos preferido lo extranjero a lo nacional, pero en estos días ¿cómo saber qué es realmente extranjero y qué es nacional?

captain-mexico-craziest-fans-at-2014-fifa-world-cup.jpg

En la actualidad, este mundo globalizado nos guía a que la resistencia a mantener las fronteras culturales se rompa y, por tanto, la identidad pueda llegar a ser aún más difusa. Pero esto no necesariamente tiene que ser vivido como negativo, si bien es cierto que tenemos preferencias hacia lo extranjero, es debido a que en México existe poca oferta en cuanto a productos y a logros mexicanos se refiere. Por esto y muchas cosas más es que los mexicanos vamos a buscar en otros países lo que no tenemos en México. No obstante, debemos estar orgullosos de los productos mexicanos. Si todos nos proponemos impulsar su desarrollo, vamos a crecer mucho como país.

De igual forma, gracias a este factor de globalización, nos hemos podido dar cuenta de que la calidad de lo mexicano y el país en general puede tener una igual o mayor competitividad en algunas áreas dentro del mercado internacional. Sin embargo, es de suma importancia denotar que, para favorecer este proceso de recuperación del valor que le damos a lo hecho en México, también es obligatorio considerar que el devaluar lo mexicano hace que nos devaluamos a nosotros mismos y a nuestra historia, dificultando el poder alcanzar un mayor desarrollo de nuestra identidad como mexicanos.

Como integrantes de un país con tanta diversidad de costumbres y creencias, debemos aprender a vivir la apertura hacia otras culturas como una oportunidad de asimilar patrones distintos, no como una amenaza a nuestra propia identidad.

El mexicano es cálido, carismático, colorido, fiestero, desmadroso, y aún así, le hace falta creer en sí mismo. Le hace falta reconocer y apreciar la grandeza histórica, social, cultural y natural, que, gracias a todos los sucesos históricos ya mencionados que cambiaron drásticamente el país, forjaron la grandeza del mismo.

México es una nación que no le debe nada a ningún país del mundo, pero es deber de nosotros los mexicanos, creer fielmente en nuestro país y poner nuestro granito de arena diciéndole y mostrándole a toda la gente que nos rodea que, a pesar de todo ¡SOY PURO MEXICANO!

¿Cómo calificas esta nota?


Datos del autor:

Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana, orgullosamente orizabeño Twitter: @rarodbrito

Lo más leído de la semana:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s