Miguel Ángel: ¿realmente es posible juzgar a Duarte?

 

Por Argel Humberto

 

Veracruz pasa por la peor crisis de su historia, una crisis que mezcla la quiebra financiera del estado con una falta de credibilidad institucional, en un entorno nacional de inseguridad e ingobernabilidad. Dicen los que saben, que el poder político como cualquier otro tipo de poder, se sustenta en cuatro grandes pilares: el poder del mensaje, que es la posibilidad de convencer al receptor alterando su percepción de la realidad; el poder de los códigos, que permean profundamente en la sociedad y nos hacen actuar de acuerdo a determinada mecánica social; el poder de la fuerza, que no es otra cosa que la violencia que se puede ejercer para obligarnos a obedecer; y el poder de las recompensas, entendidas como el cúmulo de beneficios o prestaciones, que nos son ofrecidas para actuar de tal o cual forma.

En estas condiciones, no hace falta un análisis demasiado profundo para entender que el poder del Estado en Veracruz, pende de un hilo. Perder la capacidad de cambiar la percepción de los veracruzanos a través del mensaje por una falta de credibilidad patente, es algo que el próspero gobierno de Veracruz, y en general la mayoría de los políticos en México, han aprendido a manejar en las zonas urbanas que por regla general son más educadas, sin embargo, con un Estado quebrado, la capacidad de ofrecer recompensas para aliviar la falta de credibilidad se ve seriamente limitada. Esto explicaría por ejemplo, el uso desproporcionado e irracional de la fuerza en contra de los pensionados como única alternativa viable de gobernabilidad el pasado diciembre. El gobierno de Duarte depende del único poder del que dispone, el que le otorga la violencia de Estado. Y así, en esta crisis de poder, a un mes de las elecciones, muchos veracruzanos condicionamos nuestro voto a una sola acción, el fin de la impunidad. No esperamos dádivas, no creemos en sus propuestas, no nos importan sus casas o su promedio en la universidad. La mayoría de los veracruzanos nos sentimos agraviados, y en un impulso casi irracional, queremos justicia. Y entre los candidatos el único que la ofrece, en contra de personas concretas, dando nombres y apellidos, eres tu Miguel Ángel, por eso te pregunto: ¿es posible?

skd250129sdc

Tristemente, y a pesar de querer creer que se devolverá el dinero y se castigará a los culpables de un saqueo notorio de las arcas públicas; en mi calidad de abogado y de veracruzano, debo decir que no tengo certeza. ¿Por qué? Primeramente porque los recursos drenados de las arcas públicas no obedecen a un acción directa del gobernador, sino a cientos, tal vez miles de actos por parte de servidores públicos que dentro de un aparato burocrático gordo e inútil, han desviado y malversado fondos públicos. La sola documentación puntual del inconmensurable desvío de recursos que ha venido ocurriendo a lo largo de doce años consumiría por lo menos la mitad de la gubernatura, esto, siempre y cuando se integre un equipo de expertos de primer nivel que la Fiscalía General no tiene. Cualquier abogado que haya intentado explicarle como funciona un fideicomiso o una bursatilización a un fiscal, sabrá de lo que hablo. Luego, tenemos el problema de la individualización de cada uno de esos actos, autónomos por sí mismos, que deberán ser investigados para poder ir construyendo con un sentido lógico-jurídico la imputación que se le pretende hacer al gobernador. Y no, no intento defender al gobierno de Duarte, me quedan pocas dudas de que ha existido un desvío de poder compuesto de un sin fin de actos públicos aparentemente legales, que fueron ocupados para enriquecer a ciertos individuos a través de un fraude sistemático a la ley. Sin embargo, en materia penal el estándar de prueba es altísimo, y con un tiempo tan escaso, con un estado quebrado y con instituciones de procuración e impartición de justicia tan torpes en la práctica del nuevo sistema penal y tan iletradas en temas financieros, el sueño de un juicio a Duarte y a su primer circulo parece muy distante.

Pero suponiendo sin conceder, que se logre ensamblar un equipo multidisciplinario de actuarios, abogados, contadores y expertos en bolsa que pudiesen rastrear cada peso de los veracruzanos a un numero determinado de cuentas y propiedades, tenemos el problema de que dichos activos probablemente se encuentran sepultados bajo un complejo esquema de transacciones offshore, en distintos países y en los libros de un sin fin de empresas fantasma. ¿Recibirá la Fiscalía General del Estado el apoyo necesario por parte del inmenso aparato diplomático mexicano, para ejercer la presión necesaria en los puntos nodales? No lo sabemos. Pero si la Fiscalía General no tiene posibilidad de presentar pruebas contundentes del destino del dinero, y si no es capaz de documentar correctamente estos complicados esquemas, su investigación estaría condenada al fracaso desde el primer oficio, pues ningún tribunal en su sano juicio, aceptaría condenar a una persona sin pruebas de su culpabilidad. Personas, que como ya hemos dicho, serían distintas a Javier Duarte, pues no existe un tipo penal que expresamente le sea aplicable al autor intelectual de un esquema de desvíos tan complejo, y si se pretende utilizar algún tipo genérico, va a ser la federación quien obsequie su libertad a los detenidos de la prosperidad, por no cumplirse con el sagrado principio de la taxatividad penal. En estas condiciones, me surgen serias dudas sobre la viabilidad de la investigación , su alcance y efectividad, sobre todo porque el reingreso del dinero público le tendría que ser exigido a un sin fin compañías, prestanombres y fondos, ubicados en diversas jurisdicciones, bajo un complicado proceso legal que llevaría años. Por eso te pregunto, ¿realmente es posible Miguel Ángel?

¿Cómo calificas esta nota?


Datos del autor:

Abogado especialista en Operaciones Internacionales de Inversión y Derechos Humanos. Actualmente se desempeña como Socio de Herrera Escobar & Asociados, así como Director Jurídico en LEHAATSIM INTERNATIONAL CAPITAL. Es profesor invitado de la FAR EASTEARN FEDERAL UNIVERSITY (FEFU) con sede en Vladivostok Rusia dentro del programa de LLM – INTERNATIONAL TRADE AND INVESTMENT LAW. Cuenta con Estudios de especialización en Estados Unidos, Austria, China y Rusia.

Lo más leído de la semana:

Anuncios

Un comentario en “Miguel Ángel: ¿realmente es posible juzgar a Duarte?

  1. Muy interesante el análisis. De la misma manera que Miguel Ángel no tendría posibilidades de exigir la devolución del botín y el castigo a los responsables, tampoco Héctor podría reactivar una economía, crear empleos y devolverle la prosperidad al Estado con una deuda aplastante y una economía en declive que sobrepasa la capacidad financiera del Estado, para hoy y para muchos años más. Se escuchan bien las propuestas de los candidatos, pero carecen de viabilidad en las condiciones económicas, legales y políticas en que se encuentra actualmente nuestro pobre Estado.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s