Vuelve Juanito, la Paloma Blanca al Totonacapan 


Por Fernando Hernández Flores

Hace un año, por principios del mes de febrero recibí la invitación personal por parte de la maestra Lucía Tepole Ortega, Directora de la Academia Veracruzana de las Lenguas Indígenas,  para asistir al Día Internacional de la Lengua Materna que se iba a realizar en el Parque Takilsuhkut, cerca del Tajin, Papantla; por lo que me preparé con anticipación, llegando un día antes de que se realizara el evento.

Tan pronto me bajé del autobús, dispuse en ir a hospedarme, posteriormente comí algo sabroso por el centro, e inmediatamente tomé un colectivo para ir a visitar al tata Juan Simbrón Méndez, ahí en su casa que se ubica en la comunidad de Zapotal Santa Cruz. Considerando que ya me habían comentado que el tata Juan se había puesto enfermo, que estaba delicado, sólo eso sabía. Cuando llegué a su casa, me dio mucho gusto ver a la maestra Carmen y algunas personas más de la familia del querido abuelo.

Me dijeron que estaba en su cama durmiendo un poco, que se había puesto mal de la tos y ya casi no comía, les vi sus rostros a todos muy preocupados. Entonces Carmen me dijo que comiera unos frijolitos con huevo y chile que preparó en ese momento, esperé un momento y entonces ya pasé con él a su cuarto. Ahí estaba acostado en su cama, débil, cansado y con la mirada profunda, recordé al gran guerrero que fue. Cuando expresaba, hay que hacer esto y aquello, prepárense para visitar a nuestros hermanos del norte, del sur, etc.

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Foto: Juan Simbron

Entonces dialogué con él, tratando de motivarlo para que le echara ganas, porque Juanito es como el roble y no se dejaría vencer en esa ocasión, quería verlo en los cambios que se avecinaban. Al final de la charla le dije, tata mañana vuelvo después del evento en el Takilsuhkut, voy y regreso. Me entendió y eso mismo le dijo a su familia, “mañana viene mi Fernando”.

Al otro día después de haber acompañado a Lucy, regresé y pasé a saludarlo inmediatamente, le dije “aquí estoy”. Le informé que tal estuvo el evento, quienes participaron y sobre que hablaron, que las cosas iban marchando bien y que él tenía que mejorar con esa fortaleza que lo distinguía. De momento llegaron más personas de otros Estados de la Republica y él pidió que lo pasaran  a la sala, la presencia de más personas le inyectó más energía y se puso a dialogar sobre las alianzas de poder entre los pueblos originarios. Al otro día de haber llegado, el día 23 me avisan que el tata se había adelantado hacia dónde van los guerreros que siempre han dado todo por su pueblo.

Es bueno tener presente que el tata, fue un hombre con tanta sabiduría que siempre aconsejaba, que escuchara a quien lo buscaba, tratándolo con amabilidad y siempre tenía las palabras adecuadas. En los eventos muchas personas pensaban que el tata Juan estaba dormido, pero lo que hacía era escuchar detenidamente todo lo que mencionaban los políticos o funcionarios con respecto a los pueblos originarios. Cuando le aprobaban algún proyecto para su gente, aplaudía y sonría. Cada vez que haya respuestas favorables hacia los pueblos originarios, el tata Juanito volverá aplaudir, porque la Paloma Blanca estará ahí y les sonreirá desde la dimensión donde se encuentra.

Paxkatkatsini. venandiz@hotmail.com Twitter @tepetototl

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