El tortuoso camino por México

Themis y Deucalión

por Luis Miguel Rodríguez Alemán

“La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el prevenir es de la paz”

José Martí

Un grupo de mexicanos hace poco mas de 100 años concibió la idea de plasmar en nuestra Carta Magna el reconocimiento a los derechos humanos y fueron muy claros al expresar que en nuestro país todos somos iguales ante la ley, sin importar religión, edad, genero, condición económica o nacionalidad, para esos ilustres hombres de la patria, el simple hecho de pisar suelo mexicano, obligaba a las instituciones del Estado a cumplir y hacer cumplir la protección a los derechos fundamentales de cualquier individuo.

http://exodus.msf.org/assets/images/mexico/fotogaleria/07_mexico.jpg
http://exodus.msf.org/assets/images/mexico/fotogaleria/07_mexico.jpg

Pero parece que los mexicanos olvidamos que el respeto a los derechos humanos no es solo obligación de las instituciones del Estado, nos obliga a todos, parece que hemos olvidado que en este país la nacionalidad no nos hace distintos, y le exigimos a la nación y a nuestras autoridades algo que nosotros no estamos dando.

Desde hace muchos años hemos sido testigos de cómo millones de paisanos han abandonado su tierra y han emigrado en busca de mejores condiciones y oportunidades, nuestros hermanos migrantes son admirados porque decidieron abandonarlo todo por sus familias, son admirados por la cantidad de peligros que enfrentan para poder pisar suelo norteamericano, son admirados porque soportan maltratos y discriminación de una nación que no los vio nacer.

Pero desgraciadamente el éxodo de mexicanos no nos ha hecho mas sensibles y responsables con el fenómeno del migrante.

México se ha vuelto un verdadero infierno para millones de centroamericanos, que al igual que nuestros paisanos han decidido emprender el viaje en busca de una vida mejor, aquí nos hemos olvidado de la mas elemental consigna de la Constitución, la igualdad.

José Martí afirmaba que “No hay odio de razas, porque no hay razas”, entonces ¿como podemos ser tan soberbios y vanidosos para llegar a creer que nuestra aldea, nuestro pueblo, es el mundo entero?, que equivocados estamos al querer ver a los migrantes que cruzan por este país y creer que son ajenos a esta tierra, todos los pueblos de América somos herederos de un pasado común, todos fuimos invadidos, torturados, lastimados y saqueados por un pueblo conquistador, pero también todos logramos que triunfara el espíritu de la libertad sobre la opresión.

Entonces ¿por qué poner barreras entre nosotros? Hace poco el Gobierno Federal hizo un reconocimiento público a un grupo de mujeres que entregan su vida en favor de los migrantes, “las patronas”, pero de que sirve la pirotecnia y los festejos, si nuestras autoridades siguen siendo ciegas ante la necesidad de nuestros hermanos centroamericanos, de que sirve que nuestra Carta Magna consagre la igualdad de derechos, si se siguen violentando cada día en ese tortuoso camino por México.

Pensemos por un instante, ¿como nos gustaría que fueran tratados los mexicanos en suelo norteamericano?, Tenemos que entender que ningún daño le hace a nuestra tierra un hermano que camina en busca de un mejor futuro, porque así como algún día nuestros antepasados también fueron inmigrantes, y con su trabajo edificaron esta gran nación, así entonces, nosotros debemos honrarlos y edificar juntos, una sola América.

La Patria Grande, así definía Simón Bolívar el sueño de ver algún día unidas a todas la naciones de América Latina, donde las fronteras fueran un asunto exclusivamente de soberanía y gobernabilidad y no de exclusión y discriminación.

Cambiemos nuestra actitud, olvidémonos de que existen fronteras, veamos mas allá de nacionalidades, abracemos nuestro pasado lleno de coincidencias, seamos los anfitriones de América Latina, logremos que cada latino vea en México su hogar, logremos ver realizado el ideal de Bolívar.

El espíritu de América aguarda en silencio el día que logremos hacer triunfar la verdadera igualdad y así como atinadamente lo expresara Rafael Correa refiriéndose a la hermandad del pueblo Americano, “la espada Libertad de Simón Bolívar, quien pensaba en siglos y miraba en continentes, permanece desenvainada hasta que la pobreza, la desigualdad y la exclusión, sean borradas de la Patria Grande para siempre”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s